Ituren es un pueblo situado en la parte denominada geográficamente Navarra Húmeda del Noroeste,
dentro del valle histórico de Santesteban de Lerín, que actuamente conforma el valle de Malerreka. Se encuentra en la carretera comarcal NA-170 que une Lekunberri con Doneztebe / Santesteban.
La localidad está dividida en tres núcleos de población: el principal denominado Ituren, en el que se ubican la Casa Consistorial y principales servicios, y los barrios de Aurtitz y Latsaga. Cuenta, asimismo, con un conjunto de caseríos diseminados en el monte Ameztia, situados a unos tres kilómetros, a los que se accede a través de los barrios de Ituren y Latsaga.
El relieve del término municipal presenta fuertes contrastes, desde la terraza fluvial del río Ezkurra en la que se asientan los tres barrios a una altitud aproximada de 200 metros hasta la cumbre del monte Mendaur que alcanza los 1.136 metros.
El paisaje de Ituren es verde y montañoso.
Hay que destacar los montes de Asurdi, Armaurri, Sorano, Ameztia, y sobre todo el Mendaur (1136 metros). Estos están poblados de hayas, robles y castaños.
El monte Mendaur es un excelente mirador de las comarcas de Baztan, Bertizarana-Malerreka y Bortziri. En su cima se encuentra la ermita de la Trinidad, construida en 1692 (según inscripción). De camino hacia Mendaur no se puede olvidar el "Embalse de Mendaur", con una capacidad de 785.000 metros cúbicos y que aprovecha su agua para producción de energía eléctrica.
El río principal que atraviesa la villa es el río Ezkurra. Nace de la confluencia de varios barrancos que drenan la vertiente oriental del Alto de Ezkurra y desemboca en la margen izquierda del río Bidasoa en las inmediaciones de Santesteban.
Su principal afluente en Ituren es el Armaurri, que desciende de los montes Mendaur y Ekaitza. En la cabecera de este torrente se instala la presa de Mendaur.
La regata de Ezkurra ofrece buenas posibilidades para la pesca de la trucha.
La vegetación que puebla las riberas de Ituren son alisedas, que en correspondencia con la pendiente de las orillas adoptan una disposición lineal en las topografías abruptas o se extienden unos metros a lo ancho cuando el valle se abre. Además del aliso entran en el bosque ribereño el arclán, el sauce ceniciento y cabruno, el fresno de hoja ancha y el olmo de montaña. Los arbustos como el sauco negro avellano, las rosas, zarzamoras y en ocasiones el boj, ocupan las zonas donde la aliseda se encuentra parcial o totalmente destruida.
Los mamíferos que habitan en el río y su entorno son el turón, la marta, la fuina o garduña y el tejón. No faltan en los bosques del entorno la ardilla, la musaraña enana, la musaraña de Millet y el topillo rojo. La presencia del jabalí y el corzo se detecta por los rastros dejados en la zona.
El grupo de aves está formado por el vistoso martín pescador, las lavanderas blanca y cascadeña y por numerosas aves de porte reducido como el carbonero palustre, el chocín petirrojo, zorzal común, las bisbitas ribereña y arbórea, la tarabilla común, el trepador azul, el agateador común, el zorzal común y el herrrerillo capuchino. Entre las rapaces no faltan el favián, el azor, el ratonero, el cárbao y el aguilucho pálido, este último sobrevolando los espacios de landa y pastizales. Entre los pájaros carpinteros se detecta la presencia del pito real, pico picapinos y el pico menor.
El clima de Ituren es variable: Invierno frío y lluvioso y verano caluroso. La primavera y el otoño son buenos en general.
Podemos clasificar el clima como de tipo templado-oceánico, por su posición geográfica cercana al Cantábrico. La característica climática más evidente es la elevada pluviometría, repartida de forma regular a lo largo del año. Todo el término se encuentra en el paso de las borrascas de procedencia atlántica y éstas son también activas durante el verano; por tanto, no se aprecia periodo de sequía alguno. Los valores pluviométricos oscilan alrededor de los 1.800 mm, caídos en unos 180 días de precipitación.
Las temperaturas son moderadas; la media anual ronda los 13-14 ºC.
En invierno pueden ser frecuentes las precipitaciones nivosas, aunque el manto blanco no perdura largo tiempo. Las temperaturas también descienden en las áreas más montañosas.